
Una antesala de cines, dos personas sentadas en el suelo, un cubo de palomitas entre ellas y un enorme 5 amarillo. Una escena de una tarde de domingo cualquiera en cualquier cine de barrio.
Azules y amarillos enfrentados, pero complementarios: el azul solo enfría, el amarillo calienta, genera la atmósfera y atrae la mirada al verdadero centro visual de la imagen: la impaciente espera. Y la luz reflejada prolonga la escena.
La enorme cifra 5 tiene un peso visual extraordinario. No funciona únicamente como información: se convierte en un gigantesco elemento gráfico, dándole título a la imagen; su tamaño empequeñece a las dos personas y crea una interesante relación de escala.
Todo es real; no hay poses. No parece existir conciencia de la cámara. Cada persona está pendiente de algo diferente, y esa desconexión produce la gran pequeña historia de esta fotografía. Están juntas, pero cada una permanece dentro de su propio espacio. Entre ambas, el cubo de palomitas actúa casi como un tercer personaje y termina cerrando visualmente el triángulo de la composición.
A la izquierda, el cartel de la película introduce la tercera capa narrativa. Una fotografía en un cine que contiene, dentro de sí misma, otra imagen relacionada con el cine.
Compositivamente hay dos grandes masas que se equilibran: el cartel vertical de la izquierda y la gigantesca señal amarilla de la derecha. Los personajes ocupan la zona inferior y sirven de unión entre ambos espacios. No están colocados exactamente en el centro, y eso beneficia mucho a la imagen: evita una composición demasiado rígida.
Lo que más me interesa de esta imagen no es el cine… es la impaciente espera.
Recuerda: fotografiar consiste en reconocer cuándo una escena ordinaria empieza a tener equilibrio entre sus luces, colores y mensaje.
La película todavía iba cuando la fotografía ya volvía.
Fotografía tomada con mi iPhone ayer tarde.
ISO 200 · 48 mm · 0 EV · f/1,78 · 1/33 s
Manolo Navarro
Fotógrafo

